previo

almuerzo de nudos, que en su miedo
se aferran al estomago
mientras que desde el revés de los ojos
la lluvia cae como nieve
y no es apresurado diagnosticar
cáncer
.
una poetiza me señala el mar
y mi tradición me muestra
que no es mas que un poco de agonía
.
llueve al revés
y mi tonta sonrisa deja escapar
uno y otro barco
me hundo y todos ven un cuerpo en un sillón
pero me hundo
.
y cada tanto me distraigo
con el agujero negro que crece
en mis entrañas
aguardo sea lo suficientemente grande
para terminar con esta poesía
.
.
.
31/01/06


quimera dijo
No sé si alguien puede notar cuando la lluvia es adentro.
31 Enero 2006 | 06:47 PM