Vuelo de habitaciones
ancladas en un árbol seco
probando
aeropuertos para la espina dorsal.

El balcón desde donde los niños del pasado se sostienen
hacen del precipicio
un eco de apego,

la nueva idea del tiempo aun así no se detiene.

Las medusas golpean al silencio contra las paredes
de un paladar en erupción,
no habrá mas guerras.

la piel podrá mentir
pero el alma de las valijas resplandece.

0oº:05/06/05